Vivo en la horizontal ladera del olvido,
del camino bebo el polvo para atajar mi sed
y, en la crepuscular visión, volveré a perder
el azulado cielo, como siempre…
This entry was posted onDiciembre 29th, 2008 at 20:38. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can Leave a response, or Trackback.