This entry was posted onMarzo 17th, 2009 at 08:00. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can Leave a response, or Trackback.
Tren, camina, silba, humea,
acarrea
tu ejército de vagones,
ajetrea
maletas y corazones.
Subió de su mano al tren que la había de llevar a conocer nuevos soles, nuevas gentes.
Y entre otros, conoció a un tal Inocencio X y a un ser entrañable que la cautivó para siempre ¿Su nombre? Poco importa, usa seudónimos. Para mí, el amigo, el hermano.
Un placer y un honor.
Un día me gustaría que viniera a conocer a mi lado mi mar, mi sol y mis arrozales.
Un beso.
totus ardeo,
novus, novus, novus amor
est, quo pereo.
Un abrazo soleadamente inmenso, hermano.
17/03/2009 11:44 | #1¡Cuán bellos son los Carmina Burana, hermano!
Si hasta dan ganas de aparearse cual bestia de prado con este tiempo.
17/03/2009 12:18 | #2De los viajes y sus hallazgos
Tren, camina, silba, humea,
acarrea
tu ejército de vagones,
ajetrea
maletas y corazones.
Subió de su mano al tren que la había de llevar a conocer nuevos soles, nuevas gentes.
22/03/2009 12:02 | #3Y entre otros, conoció a un tal Inocencio X y a un ser entrañable que la cautivó para siempre ¿Su nombre? Poco importa, usa seudónimos. Para mí, el amigo, el hermano.
Un placer y un honor.
Un día me gustaría que viniera a conocer a mi lado mi mar, mi sol y mis arrozales.
Un beso.
De los viajeros y sus historias
Es la risa lo que anima al viajero y al solitario paseante, es la risa, sí, o es la sonrisa, sí, sí, sí… la monalisa…
¡ay!, que me da la risa…
Un beso.
22/03/2009 12:42 | #4