Richard Wagner
El caso Wagner es esclarecedor. El asesino burla la inteligencia policial y los avances de la identificación genética. El progreso también beneficia al malvado. Ha falseado su huella genética, su firma es inconfundible pero indetectable en nuestros sistemas. ¿Sabiduría? Todo tiene su lado positivo y su negativo.
Nota del oficial al cargo del informe: “la víctima no usaba lentes bifocales pero le fueron encontradas puestas”.
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