Tus miradas lascivas
desnudan mi cuerpo,
como rosas acarician
desde mis pies
a mi cabeza,
en mis dunas se paran
empuñando su arena
y yo ardo en el sol
de mi desierto…
This entry was posted onFebrero 26th, 2007 at 19:39. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can Leave a response, or Trackback.