Lo mejor y lo peor
Lo mejor que pueden servir los malos cocineros son sus ampollas y los nuevos restaurantes orientales sus pollas. Lo peor es que para los primeros no hay suficientes ollas y para los otros no hay valientes suficientes.
Lo mejor y lo peorLo mejor que pueden servir los malos cocineros son sus ampollas y los nuevos restaurantes orientales sus pollas. Lo peor es que para los primeros no hay suficientes ollas y para los otros no hay valientes suficientes. |