Dalai Lama

Ayer visité al Dalai Lama. Tenía una daga en la mano en la que había dibujado un dodecanario y no comprendí qué tenía que ver con él. Estaba también sentado en una Tabla Redonda, como el rey Arturo, y le acompañaba Salvador Dalí. Era realmente extraño, realmente extraño… sin su bigote retorcido.

Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el canal RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>