Dalai Lama

Ayer visité al Dalai Lama. Tenía una daga en la mano en la que había dibujado un dodecanario y no comprendí qué tenía que ver con él. Estaba también sentado en una Tabla Redonda, como el rey Arturo, y le acompañaba Salvador Dalí. Era realmente extraño, realmente extraño… sin su bigote retorcido.

Google Reader Yahoo Facebook Twitter Digg FriendFeed Delicious Google Translate
This entry was posted onAgosto 24th, 2006 at 08:32. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can Leave a response, or Trackback.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.