En el método español hay que separar la figuras (sotas, caballos y reyes) del resto de cartas. De estas se extraerán aleatoriamente una para el protagonista, otra para el co-protagonista o ayudante y una última para el antagonista. El resto se vuelven a mezclar todas para definir con ellas la trama mediante alguno de los otros métodos de selección explicados (egipcio, francés, gitano).